casa Satélites
Ubicada en la exclusiva y consolidada urbanización Los Satélites, en Majadahonda (Madrid), esta majestuosa vivienda unifamiliar de 680 m2 se erige como un auténtico manifiesto de la arquitectura contemporánea. Un proyecto donde el volumen, la materialidad y la integración con el entorno se alían para redefinir el concepto de lujo residencial.
Un juego de volúmenes y contrastes materiales: La fachada de la vivienda es, sin duda, su carta de presentación más potente. Diseñada a base de potentes planos inclinados y voladizos que desafían la gravedad, la propiedad destaca por un estudiado contraste cromático y textural. Los imponentes volúmenes superiores, revestidos de piedra caliza natural en un tono crema claro y de despiece horizontal, parecen flotar sobre la planta baja. Esta materialidad pétrea y noble, de sutiles matices orgánicos, encuentra su contrapunto perfecto en los aplacados de porcelánico de gran formato en gris oscuro. Este material, que reviste los núcleos estructurales y las zonas de retranqueo, aporta una profunda sobriedad, enfatizando el juego de llenos y vacíos y dotando a la pieza de un carácter escultórico inigualable.
Fluidez espacial y transparencia: La arquitectura se abre por completo al exterior en su planta baja, un espacio concebido para el disfrute y la vida social que se difumina gracias a inmensos acristalamientos de suelo a techo. La estructura parece desmaterializarse, permitiendo que el gran salón, el comedor y las zonas de día se prolonguen de forma natural hacia el porche y la zona de piscina. La iluminación artificial ha sido integrada con precisión quirúrgica, destacando la volumetría del edificio al caer la noche y proyectando una cálida atmósfera interior que invita a contemplar la fluidez de sus estancias. En la planta superior, los dormitorios y zonas privadas se benefician de amplias terrazas protegidas por sutiles barandillas de vidrio, garantizando vistas panorámicas sin obstaculizar la pureza de las líneas arquitectónicas.
Exteriorismo de autor: La parcela se ha proyectado como una extensión de la propia vivienda. El pavimento exterior, en tonos grises y de gran formato, da continuidad al lenguaje de la casa, conectando las zonas de estar al aire libre con una espectacular piscina iluminada de diseño longitudinal. Rodeada de un cuidado paisajismo que combina vegetación autóctona, zonas de césped y un sutil juego de luces, esta propiedad no solo es un refugio de privacidad en una de las mejores zonas de Majadahonda, sino también una obra de arte habitable donde la piedra y el diseño de vanguardia se dan la mano.
Un hogar de 680 m2 concebido para quienes entienden la arquitectura como una experiencia estética y funcional sin límites.
superficie: 680 m2
Arquitectos Majadahonda
















